miércoles, 27 de octubre de 2010

Capitalismo y anarcocomunismo

Señalados todos los motivos por los que cualquier persona digna e/o inteligente rechazaría el parlamentarismo como bueno o incluso democrático, paso a analizar nuestro sistema económico: el capitalismo. Los subsiguientes son sus rasgos más específicos:

1) Ley de la oferta y la demanda: una ley según la cual los precios de los productos se establecen por conflicto de intereses egoístas: el del vendedor contra los del comprador, lo que excluye, pues, toda empatía o consideración para con el prójimo. Dicha ley, en efecto, promueve el "procúrate sólo de tu propio bien", ya que lo contrario, ayudar a los demás, en este caso, que el vendedor rebaje sus precios o que el comprador compre más caro, implica perjudicarse a unx mismx. Y si lxs vendedorxs realizan ofertas, no lo hacen precisamente por altruismo, sino por estudiadas estratégicas económicas por las que siempre obtendrán beneficio crematístico, de lo que se deriva que el precio del producto en oferta estaba bastante hinchado, ya que aunque se rebaje, se seguirá ganando.


2) Propiedad privada: un concepto indispensable para el capitalismo, cuyos defectos son:

2.1) Herencia: da a pie a la herencia, lo que implica que alguien reciba bienes sin haber desempeñado esfuerzo alguno por ello (obviamente, si los herederos sí que han participado en su obtención, la herencia es totalmente legítima), en dramático contraste con quienes se matan a trabajar para obtener lo mínimo, y más con quienes viven en la pobreza extrema (mil millones de seres humanos).

2.2) Empresarixs: la propiedad privada permite que grandes propietarixs de medios de producción (tierras y fábricas, básicamente), e incluso empresarios de medianas empresas, mantengan alto nivel de vida sin apenas trabajar, porque suponen fuentes de trabajo para lxs trabajadorxs, quienes a pesar de hacerlo todo, viven peor que el/la jefe.

2.3) Fomenta el egoísmo y el beneficio propio, pues cada unx simplemente ha de procurarse de lo suyo y, si puede, extraerle el máximo rendimiento posible (mediante la "altruista" ley de la oferta y la demanda). Luego se quejan de que vivimos en una sociedad sin valores, cuando el mismo capitalismo se funda en el egoísmo.

2.4) Falacia: la propiedad privada surge de una falacia: pretender que utilizar algo equivale a poseerlo. Lo único que una persona posee es su cuerpo y su mente, eso es lo que realmente FORMA PARTE DE SÍ, lo que en verdad tiene. Pero un coche, una casa, un ordenador... son sólo objetos que, por utilizarlos con asiduidad, se les llama como propios, cuando lo que se posee en realidad es su uso o el propio hábito de hacerlo.


3) Dinero: modo de intercambio de bienes.

3.2) Acumulación: aunque en principio no habría de resultar el dinero malo, pues supondría simplemente un modo práctico de establecer equivalencias entre bienes, el problema reside en el hecho de que se pueda acumular sin tener que gastarlo. Me explico: si el dinero tuviera caducidad (por mes, por trimestre o por año), unx se vería obligado a gastarlo en sus necesidades, y por tanto a trabajar para ganarse la vida temporada tras temporada; en cambio, al poder guardarse en una cuenta bancaria por cuanto tiempo se quiera, alguien que haya reunido una gran riqueza simplemente dejará de trabajar, lo que lo posicionará en un estado privilegiado sobre el resto de la humanidad.

3.3) Dinero especulativo: en el mundo existen grandes flujos de dinero especulativo, es decir, ficticio, inexistente. Es el dinero base de las acciones de la Bolsa de Mercados y, consecuentemente, la base de la economía del mundo capitalista. Ya veis: todo se sustenta en simples dígitos cuyo referente, el dinero, no existe. Con tal cimiento, inventar una crisis resulta sencillísimo: basta con que los economistas prediquen que el valor de las acciones desciende para que los accionistas, y por tanto los grandes multinacionales, no compren y tengan pérdidas; luego simplemente les piden dinero a los Estados, y tan panchos, y para terminar, los presionan con que realicen una ley laboral que los beneficie a ellos para salir de esa ficiticia crisis. Una gran movida con la que salen ganando, y en la que miles de trabajadorxs pierden sus trabajos.

3.4) Creación de dinero: nada regula la emisión de dinero por parte de los bancos. Éstos pueden emitir cuanto quieran, bajo la única amenaza de que el valor de la moneda devalúe, lo que les produciría pérdidas; pero eso nunca ocurre porque el dinero no sobra a la gente de a pie, quien ha de gastarlo continuamente. Se pueden imprimir millones de papelitos con numeritos sin problema, pero existe probreza extrema en el mundo. ¿Aún cree alguien que la pobreza no la generan los países del Primer Mundo con toda la intención?


4) Ecologismo: el capitalismo salvaje de que somos víctimas está acabando con los recursos naturales de nuestro planeta. Y aunque la contaminación no tendría por qué ser propia del capitalismo (podría haber un capitalismo "limpio", donde todas las fuentes de energía fueran renovables), sí lo es, pues a lxs gobernantes no les importa llenar el planeta de dióxido de carbono y el agua de residuos tóxicos, como tampoco enterrar residuos nucleares, etcétera, hasta que suceda algo realmente catastrófico, y entonces tendremos la desfachatez de sorprendernos.
Tampoco tendría por qué violar los ecosistemas ni la dignidad humana, pero el enfermizo afán de ganancias de lxs empresarixs de grandes multinacionales los profana sin escrúpulo alguno: crean guerras económicas, hieren la tierra con grandes minas, la perforan en busca de petróleo, desforestan bosques, cazan hasta la extinción.

Reveladas las delicias del capitalismo, ¿qué alternativa ofrecer? El anarquismo se divide en varias corrientes económicas, pero citaré aquí las tres que más me interesan: el anarcocomunismo, el anarcoprimitivismo y un anarquismo más autónomo a nivel individual.

1) Anarcocomunismo: se basa en los postulados marxistas sobre economía. Se pediría de cada cual según su posibilidad y se le daría según su necesidad. Los medios de producción pertenecerían enteramente a la única clase social existente, la trabajadora, lo que se ha convenido en llamar socialismo (como puede apreciarse, nada que ver con lo que defiende el PSOE, estandarte de la propiedad privada), y tanto fábricas como tierras se autogestionarían de forma asamblearia. El problema de esto sería tratar de conjugarlo con el modo de producción industrial, es decir, cadenas de montaje masivas, y con el consumismo exacerbado que requierre el capitalismo. Por eso el industrialismo no concuerda demasiado con el anarquismo (posible solución en el siguiente apartado).

2) Anarcoprimitivismo: esta doctrina defiende el abandono del industrialismo para recuperar el modo de vida rural y artesanal. Ello solucionaría los problemas del consumismo y las cadenas de montaje que constantemente escupen objetos lujosos, totalmente innecesarios. Así, en el anarcoprimitivismo se cofeccionarían cosas simples y rudimentarias y sólo cuando fueran menesterosas, con materiales naturales. La técnica para la creación de dichas herramientas u objetos estaría al alcance de todxs gracias a la cultura, no como ahora, en que las fábricas constituyen núcleos de técnicas desconocidas para la mayoría de las personas (¿quién sabe cómo se generan medicamentos? ¿Quién cómo ordenadores? Y un largo etcétera).
El nivel tecnológico occidental actual, asimismo, sólo nos está tornando dependientes, acomodados, estúpidos. No hay de qué preocuparse, porque vas a un supermercado y compras lo necesario para subsistir en media hora; no sabes lavarte la ropa, porque lo hace una máquina; no sabes cultivar, ni cazar, ni qué setas son comestibles; no sabes tejerte la ropa; no sabes construir tu propio hogar... no sabes nada, porque eres como un bebé: dependiente, acostumbrado, torpe.

3) Anarquismo de autonomía individual: así he llamado yo a este tipo de anarquismo, no sé si descrito ya por algún autor o inventado por mí. En cualquier caso, éste consistiría en que las comunidades (ya se dijo que el anarquismo presupone una organización local, y no estatal) se formaran por familias autosuficientes, en nada o en lo mínimo posible dependientes de otras personas y menos aún de otras comunidades (esto último probablemente complicaría la autonomía asamblearia de cada comunidad), aunque evidentemente se ayudaría económicamente a lxs demás cuando lo necesitaran.
Así pues, la vida en sociedad simplemente serviría para gozar de la misma durante todo el tiempo libre: para compartir experiencias e ideas, arte y filosofía, juegos y diversión, afecto y amor.

Y hasta aquí hemos llegado: desmenuzando al podrido capitalismo y alabando otras formas de economía igualitarias, solidarias y fomentadoras de autonomía.

Habrá más.

lunes, 4 de octubre de 2010

Herramientas del Sistema_4: Sindicatos vendidos

En el artículo anterior (Herramientas del Parlamentarismo_3: Los Medios de Comunicación) dije que creía que los medios de comunicación constituyen la tercera y última herramienta del parlamentarismo para perpetuarse, pero lo cierto es que, ponderándolo bien, los sindicatos vendidos y mayoristas (en España, UGT y CCOO) suponen asimismo herramientas de control social. Ahí van las críticas a los sindicatos vendidos:


1) Todas las personas afiliadas se movilizan únicamente si los de arriba así lo ordenan, por lo que los gobiernos, negociando con los jefes de los sindicatos, pueden evitar que lxs trabajadorxs se movilicen. Millones de personas con un potencial subversivo y reinvincativo extraordinario y omnipotente sometidas voluntatiamente ante un jefe simplemente por ser éste del mismo sindicato, por confiar ciegamente en él. Así ¿de qué diablos sirve estar en un sindicato?


2) Los sindicatos defienden la igualdad social y la libertad, y ¿cómo l as efectúan? ¡Claro, mediante una organiazción jerárquica! Una estructura jerárquica imposibilita la libertad y la igualdad social, de modo que el mismo sindicato se contradice a sí mismo.


3) Los sindicatos qu reciben subvenciones del Estado fácilmente quedan subordinados a éste, pues resulta infinitamente sencillo amenazar al sindicato con que si realizan tal o cual acción reinvindicativa, se les acabará el dinero y por tanto el mismo sindicato.


4) Los sindicatos mayoristas (UGT y CCOO), quienes más fuerza poseen, realizan pocas acciones importantes y, cuando las hacen, suponen totalmente débiles e impotentes. El pasado 29 de setiembre se realizó una huelga general contra la política derechista del Partido Anti-Socialista (es decir, capitalista) Anti-Obrero Español, algo sumamente patético teniendo en cuenta todo el tremendo potencial que estos sindicatos pueden desplegar: una huelga de un día no conseguirá nada; una huelga indefinida que avise con no finalizar hasta que el gobierno remita sí tiene potencia, y es totalmente viable, pero no se usa porque a los jefes de los sindicatos no les interesa realmente la clase obrera.


Ante todo esto, ¿qué tipo de sindicatos propongo? Uno tal que sea horizontal, y que decida todo de forma asamblearia, sin jefes ni jerarquías; que sea autogestionado para gozar de total independencia respecto al Estado y que ejerza un activismo poderoso y concienciador.



Hasta aquí la crítica a los sindicatos vendidos. Habrá más.

domingo, 3 de octubre de 2010

Herramientas del Parlamentarismo_3: los Medios de Comunicación

La tercera y última herramienta del parlamentarismo con fin de perpetuarse que yo percibo consiste en los medios de comunicación. Tras una educación ideada para idiotizar y una presión social que reprime tu originalidad, los medios de comunicación deciden qué debes saber del mundo y qué no, aparte de otras inmundicias de que hacen gala:

1) Una parte fundamental de los medios de comunicación son las noticias del mundo. Mas, ¿qué se muestra en tales noticias? ¿Te muestran las condiciones del Tercer Mundo, sus gentes muriéndose de hambre, su explotación, sus epidemias, causado todo ello por las multinacionales occidentales? No. Se destinan 780.000.000.000 euros en gasto militar en el mundo. ¿Cuánto para enseñanza básicas para todo el mundo, agua y saneamiento para todo el mundo, salud y nutrición básicas? En conjunto, apenas 28.000.000.000 euros (consultable todo en las fuentes de la ONU; yo lo consulté del libro Los Dueños del Mundo y los cuarenta ladrones). Es decir, se gastan 852.000.000.000 de euros más en armas, es decir, en conflictos, guerras y malestar universal, que en el bienestar universal.
Éste es nuestro mundo, pero pocxs lo saben.
Poco se habla también de cambio climático, transgénicos, experimentos con animales en laboratorios, y toda clase de sucesos macabros iniciados por las grandes empresas para ganar más dinero y permitido por los gobiernos.

2) En cambio, se te muestran toda clase de muertes, asesinatos por causa de género y demás, que sólo contribuye a sustentar la opinión general de que el mundo es una mierda, de que hay sufrimiento y eso nadie puede cambiarlo. Sinceramente, a nadie le importa que dos personas hayan muerto en un accidente de tráfico. ¿Por qué tanto hincapié en esta clase de noticias?

3) Hay noticies realmente estúpidas y banales. Recuerdo una vez que salió por las noticias una persona que tenía un pingüino como mascota. ¿Es eso serio? Pensad en las noticias que salen por la televisión, sobre todo, y locaizaréis varias informaciones irrelevantes.

4) Se informa sobre las medidas políticas del gobierno, pero siempre polarizadas según cadena de televisión, diario o radio, hecho que anuncian con asombrosa facilidad. Los medios de comunicación han de estar separados tajantemente de gobiernos, partidos políticos y grandes empresas, porque de lo contrario se da la instrumentalización de aquéllos.

5) Te machacan con los deportes. Páginas y horas y horas de noticias dedicadas a quién chutó una pelota, quién canastó y quién le dio con una raqueta. Sinceramente, no creo los deportes dignos de ser información relevante, pero al poder el deporte le viene como anillo al dedo: que la gente se idiotice con gilipolleces y que no piense en otra cosa, en su situación laboral/económica, en el mundo, en los sitemas económicos y políticos, etcétera.

6) Apenas aparece cultura y arte. Desde el punto de vista de los podridos medios, son más importantes lxs deportistas que lxs artistas y gentes de cultura académica (pensadorxs, estudiosxs, etcétera).

7) Aparte de la información seleccionada, los medios de comunicación ofrecen entretenimiento, que suele limitarse a música comercial, esa música que únicamente trata el amor o bien letras vacías y banales, programas y concursos basura y morbosos, deportes, etcétera. De vez en cuando hay buenas películas, pero también hay muchas otras anegadas de violencia gratuita.
En cambio, pocos documentales hay, pocos programas críticos, y poco arte con mensaje filosófico o político.

8) Algo que sorprende son los dibujos animados. Pocos de ellos hay que muestren valores éticos como el amor, el resepto, la fraternidad y el altruismo a la infancia, a expensas de valores capitalistas: violencia, competición, lucha.

En definitiva, poca cosa útil se puede extraer de los medios de manipulación, y mucho de inútil y destinado a la aceptación del sistema, al conformismo y al no-pensamiento.
Los medios de comunicación habrían de mostrar las raíces de los problemas del mundo, es decir, el capitalismo y su desigualdad; el parlamentarismo y su intrínseco totalitarismo (y no exagero, porque ya me diréis qué carajo decidís en este sistema político); y fomentar el arte, la creatividad, el espíritu crítico, el aprendizaje y la cultura académica. Pero, ¿a qué gobernador le interesarían ciudadanxs concienciados?


Hasta aquí la crítica a las herramientas del parlamentarismo para perpetuarse. Habrá más.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Herramientas del Parlamentarismo_2: la presión social

En el presente artículo trataré una de las herramientas, a la par que la educación, muy poderosa y útil para la conservación del Parlamentarismo y del Sistema en general: la presión social, una paradoja de difícil comprensión, pues tú eres sociedad, pero te sientes presionadx por la sociedad. Tú mismx te reprimes y reprimes a otrxs con tu presión social, sin ser muy consciente de ello.

Así pues, ¿cómo te presiona la misma? ¿A qué trata de doblegarte? ¿Qué "ideales" promulga?

1) Modales: la presión social dicta qué tipo de comportamiento es normal y cuál es moralmente condenable. Comer con las manos, hurgarte la nariz e incluso bostezar es considerado de mala educación, una estupidez donde las haya. Ir desnudo, tal y como naciste, es un verdadero agravio moral.

2) Estética: debes vestir según los cánones de la moda, de lo contrario se te marginará, se te mirará mal, ¡incluso como a alguien que no está del todo bien mentalmente, sólo por vestir de forma "anormal"! ¿Hasta dónde hemos llegado? Y lo peor es que lo hacemos inconscientemente, tal es el lavado de cerebro que la propia sociedad se realiza sobre sí misma.

3) Planeamiento de vida: se te dan dos opciones en la vida: trabajar o estudiar para trabajar. Ése es tu destino, un destino como divino, un destino impuesto por el sistema. No hace falta que te plantees acerca de tu futuro, no hace falta que lo decidas por ti, pues ya está estipulado. Y la pregunta es: ¿de quién es tu vida, tuya o de quienes te han dicho cómo has de vivirla?

4) Moral social: aquí empieza la parte más importante de la presión social, pues es la que afecta con mayor fuerza a la ideología (como conjunto de ideas) de las personas. Así pues, en lo que a moral refiere, se te da una máxima moral muy al servicio del sistema: si quieres cambiar algo, hazlo siempre de forma pacífica. La violencia, sea cual sea su aplicación o el porqué de su uso, está censurada como algo malo de forma absoluta e incuestionable, cuando todas las revoluciones de la historia, todos esos movimientos sociales gracias a los cuales la clase trabajadora goza en la actualidad de una vida algo digna, se efectuaron sólo mediante la violencia y la insurrección. Incluso las llamadas revoluciones pacíficas, como las de Gandhi o Luther King, promulgadores de la paz y la acción no-violenta, sustentaron sus movimientos en la amenaza de un pueblo dispuesto a usar la violencia si la vía pacífica no funcionaba.

Considerad tal hipocresía: lxs mismxs que se benefician de los logros de revoluciones violentas, es decir, lxs trabajadores, las condenan. Y de nuevo, la pregunta es: ¿realmente la clase trabajadora ha desarrollado esta moral anti-violencia respecto a lo establecido, o ha sido más bien el sistema quien ha logrado infiltrarla en las mentes de la clase puteada, con perdón de la expresión?

Se necesita un pueblo agresivo para cambiar las cosas. Este pacifismo patético, queda mal decirlo, pero cierto es, sólo nos hace débiles e impotentes frente a los gobernadores, cuando a fuerza de huelgas generales y manifestaciones potentes el pueblo puede lograr lo que LE VENGA ABSOLUTAMENTE EN GANA.

5) Verdades Sociales: así denomino yo a ciertas ideas antirrevolucionarias instaladas de alguna ignota forma en las mentes de las más de las personas, que repiten determinados clichés sin más. Bien, se trata de frases hechas como: "Es imposible cambiar las cosas", "Yo quiero cambiarlo, pero solx no puedo", "Nadie hace nada, así que ¿por qué voy a hacerlo yo?", "El parlamentarismo es el mejor sistema viable; los demás no pueden funcionar", etcétera. Y yo me cuestiono: ¿en qué momento se ha vuelto la gente, y en especial la juventud, siempre símbolo de rebeldía, tan sumisa y conformista? Lo peor es que si la gente no hace nada, se debe precisamente a esas personas que dicen que la gente no hace nada, y que por eso no va a tratar de cambiar nada. Ese pesimismo respecto al activismo de lxs demás se va contagiando de persona en persona hasta que la gente tiene por seguro de forma infundada que lxs demás nunca se sublevarán.

Sólo hay que iniciar unx mismx la lucha, hay que tener fe en lxs demás; quienes más queremos cambiar las cosas hemos de unirnos para fortalecernos. Así crece la conciencia de clase y lucha social.

Pero ese pesimismo mediocre y penoso no lleva a ninguna parte sino a la miseria moral.


En conclusión, hemos de deshacernos de esas Locuras culturales o sociales, esas estupideces incrustadas en nuestro ser que no hemos decidido tener, sino que todxs nos imponemos inconscientemente sobre todxs mediante la presión social, y que no nos dejan alcanzar un pensamiento discernido y autónomo, crítico y revolucionario.


Hasta aquí la crítica a la presión social como herramienta para la perpetuación del Parlamentarismo. Habrá más.



lunes, 20 de septiembre de 2010

Herramientas del Parlamentarismo_1: La educación

El parlamentarismo dispone de varias herramientas con las que perpetuarse. En el presente artículo trataré una de las más importantes: la educación.

En efecto, el programa docente de primaria, secundaria, bachilleratos y módulos profesionales está impuesto por el gobierno, aunque los importantes son la primaria y secundaria, pues son los períodos que más pueden influir sobre lxs niñxs al no gozar éstxs de una opinión poderosa sobre la sociedad y los sistemas que la rigen. En cuanto a lxs profesorxs, ninguno puede decidir cómo educar, qué recursos usar, etcétera, sino que ha de amoldarse por la fuerza a un determinado temario y forma de enseñar: la que el poder dicta, orientada para formar individuos dependientes y nada críticxs ni creativxs.

Así pues, las críticas hacia el sistema educativo son:

1) Ni lxs alumnxs ni lxs profesorxs pueden decidir nada acerca del temario ni del programa docente (es decir, cómo llevar a cabo el aprendizaje), sino que le son impuestos, como tantas otras cosas.

2) Lxs alumnxs se limitan a tragar todo cuanto el/la docente diga, sin que se tenga muy en cuenta la participación de lxs primerxs. Así, las clases son para el profesor y no para lo alumnxs, que poco pintan.

3) Es obligatorio cursar primaria y secundaria, sin que tu opinión, como siempre, valga una mierda, tal como si fueras un pobre ser sin cerebro. Esta es la causa de que la ESO constituya un verdadero fracaso: quienes no quieren estudiar, fastidiadxs, sólo hallan el entretenimiento en boicotear las clases, lo que perjudica a quienes sí quieren estudiar.

4) Lxs profesorxs mandan trabajos y deberes que deben ser realizados fuera del tiempo dedicado a la educación, por lo que ya te van obligando a que aceptes que cuando trabajes, poco gozarás de ocio.

5) Lxs alumnxs han de probar en exámenes y otras calificaciones su conocimiento, por lo que al final muchxs sólo se interesan por pasar estas pruebas y no por el saber en sí mismo.

6) Dejadas atrás al cuestiones más burocráticas y administrativas, pasemos a las relativas al contenido de lo que se enseña. O más bien de lo que no se enseña, como es el caso de algo tan importante como valores éticos. Pasas años y años en aulas y nadie enseña nada de ética: no se estudian filósofos que hayan tratado dicha disciplina, ni se plantean problemáticas morales que hagan reflexionar al alumnado. Ahora pretenden hacerlo con la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía, pero con 15 años ya es demasiado tarde. Luego que no se queje la gente de que vivimos en una sociedad sin valores.

7) Apenas se fomenta al creatividad. En la primaria te dejaban dibujar durante el tiempo libre, pero sólo después de haber consumado las otras obligaciones. Había algunos talleres: apenas dos horas a la semana. En la secundaria hay únicamente dos asignaturas dedicadas al arte: plástica y música. Pero sólo es teoría musical y teoría audiovisual. Cierto es que en música te hacían tocar la flauta, pero te obligaban a tocar ciertas canciones, y no te dejaban espacio alguno para que tú compusieras nada.
Siendo la creatividad algo tan importante como es, realización de espíritus y autoexpresión de ideas y sentimientos, debe constituir menos del 5% del tiempo dedicado a ella en el actual sistema educativo.

8) No se fomenta en absoluto la autonomía o autosuficiencia. Todo te lo explica el profesor/a y tú callas; no buscas nada por ti mismx, sólo trabajos puntuales. No te motivan en clase en absoluto para que halles respuestas a tus preguntas por ti solx, o soluciones para problemas didácticos. Y no me digáis que se hace en física y química y en matemáticas, porque sólo consiste en aplicar una fórmula predeterminada, es decir que no existe lugar alguno para tu originalidad.

9) No se fomenta en absoluto el espíritu crítico (¡Dios salve al poder de que no se haga!). Jamás en un examen salvo los de filosofía, es decir, sólo unos pocos exámenes en bachillerato, me pidieron mi opinión crítica acerca de lo que estudiaba. Sólo se quiere de ti que sepas tragar y vomitar la lección sin ninguna intervención por tu parte.

10) No se realiza ninguna clase de estudio sociológico ni antropológico, es decir, todas aquellas materias que tratan sobre la sociedad y sus sistemas, son eliminadas para que no puedas plantearte nada sobre tu propia cultura ni sociedad.

11) No se te enseña nada acerca de pedagogía, es decir, de las estrategias educativas, para que no puedas criticar el sistema educativo impuesto. Todas las pedagogías libertarias, pues, no existen.

12) En lo que a Historia refiere, se enseña la Historia de las Élites, la Historia de las Mayorías. Se te enseña qué hicieron los dirigentes de las sociedades, sus guerras y sus conflictos económicos, y poco de sociedad y pueblo llano, y nada de las minorías subversivas de cada sociedad. ¿Qué pasa, que no hubieron disidentes del Imperio Romano? ¿Todo el mundo abrazaba el sistema feudal?

13) Y en lugar de estudiar todo lo anterior o de mejorar su estudio, se te machaca con las lenguas. Horas y horas de lenguas, de gramática, ortografía y sintaxis, pero sin escribir nada; horas de tencología, pero sin plantearse apenas las problemáticas de la misma.

14) Las diferentes asignaturas se separan tajantemente unas de otras, como si no tuvieran nada que ver. Se elimina toda visión holística a expensas de una visión sumamente especializada y concreta, cerrada en sí misma para cada saber, cuando se podrían crear muchas conexiones entre unos y otros y enriquecer así el razonamiento.

15) Los grupos, de treinta personas, son demasiado dispares, por lo que la gente a la que le cuesta más el aprendizaje debe forzarse para llegar a los que tienen mayor facilidad, y a la vez éstxs han de rebajar su rendimiento para "esperar" a lxs demás cuando podrían dar mucho más de sí.

16) Con apenas tres años de vida, queriendo tú solamente jugar, te encierran por la fuerza en aulas para ir domándote.


Martilleado el sistema educativo, ¿qué nos ofrecen las pedagogías libertarias [algunos elementos son propios]?

1) Una educación hecha para el alumnado, en que éste pudiera decidir junto a los consejos de lxs profesorxs qué temas tratar, cuándo y cómo.

2) Se incentiva una educación autodidacta, es decir, el profesor/a estaría más para aconsejar y guiar al grupo que para enseñar; más para plantear preguntas que para dar respuestas lapidarias.

3) No es en absoluto obligatoria la asistencia a clase, para facilitar que lxs alumnxs vayan por propio interés y diversión.

4) Se respeta la división entre el tiempo de docencia y el ocio, por lo que no se impondrían deberes, trabajos ni más malditas obligaciones. En realidad, no habría de existir la diferencia entre educación y ocio, sino que el aprendizaje habría de ser una diversión, un placer.

5) No hay calificaciones en absoluto. No hace falta demostrar continuamente que alguien sabe acerca de algo. No habría cursos (sí temario, pero concertado entre alumnxs y profesorxs). Sólo veo la necesidad de demostrar tus conocimientos si quieres enseñar a otras personas, lo que se podría hacer de forma oral y tener como tribunal a personas doctas en la disciplina que tú quieres dar, quienes te darían su beneplácito; a partir de ahí, harías prácticas junto a otros profesorxs hasta ganar la experiencia suficiente para guiar tu solx a un grupo de alumnxs.

6) Se fomentaría principal y fundamentalmente la creatividad, la autosuficiencia, el razonamiento crítico y los valores éticos a fin de formar personas autosuficientes, originales, con propia opinión y respetuosas para con el prójimo.

7) Se estudiaría a fondo la sociedad y sus sistemas; la cultura y el sistema pedagógico con tal de ser conscientes de todo cuanto a unx le condiciona.

8) Para Historia, se trataría de dar a conocer también todas aquellas opiniones e inclinaciones disidentes para con el sistema imperante de cada época, así como la situación detallada de tanto las clases opresoras como las oprimidas.

9) Se fomentaría una visión totalitaria de los saberes para facilitar conexiones entre los mismos.

10) Los grupos se contarían por diez como mucho, para ser mucho más personalizados. Si hiciera falta, se separaría a lxs niñxs por nivel de interés e implicación en el aprendizaje, aunque lo ideal es que a todxs les agrade en cantidad aprender.

11) Durante los primeros años de lxs alumnxs, se enseña mediante juegos, y no en aulas cerradas.


Y hasta aquí la diferencia entre un sistema educativo que forma zombis y otro que forma personas libres y autónomas. Lástima que sea el primero el propio del parlamentarismo, pero ¿qué se puede esperar del poder? Si tú fueras un dirigente que goza de grandes lujos por encima del resto de la población, ¿qué preferirías, que la población pudiera ser consciente de ello o bien volverlos idiotas y estúpidos?


Hasta aquí la crítica al sistema educativo en el parlamentarismo. Habrá más.

jueves, 16 de septiembre de 2010

El podrido sistema electoral

Cada cuatro años tiene lugar el momento más dramático o crítico del parlamentarismo: las elecciones. Es entonces tiempo de decidir o bien si aceptas todo su macabro juego y delegas tu autonomía y tu dignidad a algún político o si, por el contrario, te reservas tu voto y con él tu libertad y autogestión, aunque luego no te sea ello reconocido y se te imponga el parlamentarismo de todas maneras. Así de "democrático" es el parlamentarismo: votes o no, se te impone.

Empecemos con las críticas al sistema electoral:

1. Se te ofrecen únicamente partidos de derechas. Pues, ¿qué abandera la izquierda desde sus inicios (Revolución Francesa)? La Igualdad, la Libertad y la Fraternidad. Y ¿qué abanderan los partidos políticos "de izquierdas"? Desigualdad, porque están por encima de la población, mandan sobre ella, le imponen sus leyes; Opresión, porque se sustentan en la violencia usada por los cuerpos del desorden y en unas leyes que nadie decidió; Egoísmo, porque perpetúan un sistema económico, el capitalismo, que se basa en "sobrevive como puedas", ese "puedas" prácticamente falto de limitaciones éticas.
Así que ésa es la triste realidad: aunque seas de izquierdas, nunca se verá tal ideología representada en el sistema, sencillamente porque sus preceptos van opuestos a los del parlamentarismo y su desigualdad, opresión y egoísmo.
El parlamentarismo, pues, es un sistema para la clase burguesa.

2. El ausentismo electoral (no votar) se ignora por completo. Si la gente no vota será porque no está conforme con el sistema, o porque no le interesa la política, motivos ambos que habrían de preocupar a lxs políticxs. En lugar de eso, toman la opción más fácil y egoísta: mirar a otro lado. En realidad, no votar es en la práctica igual que votar, porque se te va a imponer un gobierno de todas maneras.

3. Cuando alguien vota, no tiene ninguna garantía de que se vayan a tomar medidas parlamentarias que le beneficiarán. Se trata de una ingenua fe ciega, casi religiosa, estúpida. Tras tantos ejemplos como hay de partidos que traicionan a la clase trabajadora, lxs votantes siguen confiando en ellxs, muy al estilo "si te pegan en una mejilla, pon la otra", es decir, idiota total, con perdón de la expresión.
En cuanto a quienes votan partidos de la derecha declarada, no merecen ni una línea más aquí, tal me semeja su sublime idiotez.

4. Nadie conoce quién efectúa los recuentos finales de votos, ni cómo se hacen exactamente, sino que simplemente te cuentan que lo lleva a cabo un ordenador. Pero existe fácilmente la posibilidad de que sean manipulados.

5. A partir del voto, y esto es lo más grave a nivel de inteligencia, ningún votante decide nada ni pinta nada en las decisiones del gobierno, hecho a mi parecer propio de pura inmadurez personal o bien pura gilipollez integral, con perdón de la expresión. ¿Acaso no somos capaces de gestionar nosotrxs mismxs nuestra propia vida?

6. La democracia parlamentaria es la guerra de las mayorías. Millones de personas dan su voto para sumar el máximo número de ellos y así vencer a los otros millones de votantes. Por consiguiente, se instaura una dictadura de la mayoría, pues se ignora a toda la parte perdedora de las elecciones, a quienes sólo les queda la alentadora posibilidad de cerrar la boca ante ello.
Además, basta con apenas el 51% de votos para un partido para que éste se impone, con lo que queda insatisfecho todo el otro 49% de votantes, además de quienes no votaron. Si consideramos, pues, que en España (territorio de la Tierra delimitado por fronteras ficticias para poder justificar un Estado) somos unos 47 millones de personas, y recreamos una situación en que todxs lxs ciudadanxs votaran y el partido ganador consiguiera el 60% de los votos, habría un 40% de personas insatisfechas e infelices durante los subsiguientes 4 años, lo que se traduce en nada más y nada menos que 18'8 MILLONES de personas. Si consideramos la misma situación pero con un 51% de mayoría absoluta, habría entonces 23 millones de personas insatisfechas, situación que puede darse perfectamente; un sistema en el que puede haber tanta gente insatisfecha en absoluto puede considerarse bueno.

7. Los chanchullos entre los partidos tras el resultado del recuento final de los votos es algo que
me inspira profunda desazón. Ansiosos por el poder, quienes consiguieron menos votos se disponene a negociar coaliciones con otros partidos, todo ello sin consentimiento alguno de lxs votantes. ¿Qué pasa si no quieres que un partido que ha formado coalición con el que tú votaste esté en el poder y te gobierne? Eso a lxs políticxs no les importa, sino el poder, hasta el extremo de llegar a formar coalición partidos desde siempre rivales como el PSOE y el PP en el País Vasco.

Si después de todo eso sigues votando, no sé qué diablos te motivará para hacerlo.


Hasta aquí la crítica al sistema electoral del parlamentarismo. Habrá más.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Los Tres Poderes en el Parlamentarismo

Desde el surgimiento del Estado Liberal, se han separado los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

El primero es el relativo a la aprobación y derogación de leyes, y en el Parlamentarismo es representado por lxs políticxs. Pero esto plantea una serie de problemas:

1. Las leyes se aprueban en el Parlamento sin consultar a la población y ni siquiera a lxs votantes del partido dominante. Esto, de hecho, constituye un problema resultante del hecho de delegar todo el poder de decisión sobre la propia vida a lxs políticxs.

2. Quienes inventan estas leyes pueden no saber nada de ellas, pueden no concer todo el fajo de leyes existentes, pues nada lo avala. Si van a dedicarse a crear leyes, al menos que sean doctxs en tal cuestión para garantizar una mejor efectividad.

3. ¿Dejarías que cualquier desconocido creara leyes que afectaran tu vida sin que tú pudieras intervenir en ello? ¿No? Entonces, ¿por qué sí confías en lxs políticxs? Nada te asegura que sean personas de fiar.

4. Las leyes son sólo textos y, como tal, no pueden impedir de ninguna manera que se haga el mal, ni tampoco preservar un supuesto orden. El hecho de que existan leyes no va a evitar que se infrinjan; sólo sirven para CASTIGAR a tales personas. Así, la mayoría de las leyes suponen únicamente justificaciones del uso de la violencia por parte de los cuerpos del "orden".



Hasta aquí la crítica al poder legislativo. Pasemos al ejecutivo:


1. Perpetúa los problemas del poder legislativo: ejecutan leyes impuestas, creadas por personas que pueden no saber nada de leyes.


2. Se apoyan en las fuerzas del "orden", que:


2.1. Ostentan el monopolio y legítimo uso de la violencia. Nadie más que ellxs pueden ejercerla impunemente. Son el brazo armado del sistema, que impone sus reglas a base de fuerza bruta.


2.2 Pueden usar la violencia y mandar sobre el resto de iguales sólo por haber pasado unas pruebas físicas y psicológicas.

2.3. La policía, como la ley, no puede impedir de ninguna manera que se cometan delitos, pues éstos son imprevisibles. Sirve, pues, principalmente para castigar, y ni eso, porque miles de delitos menores pasan desapercibidos; la policía no es omnipresente ni omnisciente.


Hasta aquí las críticas al poder ejecutivo. Vayamos a por las del judicial:

1. Perpetúa los problemas del poder legislativo y del ejecutivo, a saber: aplica unas leyes impuestas, es decir, es el poder judicial también represor, y que pueden no representar los intereses de la gente y quienes las crean pueden no saber nada de leyes.

2. Lxs jueces, simples humanxs, detentan el derecho de juzgar a otrxs humanos sólo por haber aprobado unos exámenes.

3. Muchos veredictos se ven condicionados por la subjetividad del juez, lo que hace que deje de ser una justicia objetiva, como debería ser para ser realmente justa.

4. ¿Se le puede llamar justicia al hecho de aplicar unas leyes impuestas?



Así pues, los tres poderes, desde el legislativo al judicial, van agregando sus propios problemas, el principal de ellos el que las leyes sean impuestas y potencialmente (y en la realidad, como las que recortan derechos o suben impuestos) no representativas, todo ello como consecuencia del problema fundamental: el hecho de delegar las decisiones sobre la propia vida a una oligarquía. Así, toda esa imposición se ve asegurada por la figura del policía, dispuestx éstx a reprimir todo intento serio de mejorar las cosas.


Ahora bien, frente a todos estos problemas, ¿qué propone el anarquismo?

1. Que cada cual elija voluntariamente y cada vez que sea necesario (por medio de convocaciones asamblearias) si quiere supeditarse a las leyes que todos los miembros de una sociedad hayan consensuado. De no ser así, que en todo momento tenga la posibilidad de proponer un debate para todas las modificaciones pertinentes.

2. Que en caso de que alguien infrinja las leyes, (algo improbable en una sociedad en que todo el mundo tenga sus necesidades fisiológicas cubiertas {hogar, vestido, comida, protección}), se establezca un juzgado popular conformado por todas las personas "adultas" de la comunidad, y que se castigue como mucho con el destierro (en caso de regresar el "criminal" y volver a causar mal, podrían aplicarse penas más duras {recordemos que serían unas penas dictadas previamente por el mismo acusado y ejecutadas por toda la comunidad}).

3. Que no exista policía. Si hay algún incidente, toda la comunidad debería implicarse en él y ejercer las medidas pertinentes.

En todo caso, repito, en una sociedad en que se enfatizaran los ideales de solidaridad, fraternidad, compañerismo y amor, y en que todo el mundo pudiera modificar sin problema alguno todo aquello que le fastidiara o molestara, resulta bastante improbable que unxs perjudiquen a otrxs. Si en la sociedad capitalista hay mucha más gente en libertad que en la cárcel aun habiendo tanta desigualdad social, no creo que asciendan precisamente los crímenes en una sociedad igualitaria.



Hasta aquí la crítica a los tres poderes dentro del parlamentarismo. Habrá más.